¿Es la limonada sin jugo de limón un paquete simulado?

¿Está molesto cuando compra etiquetas de alimentos? ¿Le resulta ilegible o engañosa la información del producto? Entonces usted es uno de los cuatro alemanes que, según nuestro estudio de consumidores de SGS, ocasionalmente lo hacen. Cada octavo ciudadano de la República Federal de Alemania está aún más molesto por la información sobre los alimentos. Las grandes emociones son abreviaturas e ingredientes poco claros. Muchos alemanes también interfieren con una fuente que es demasiado pequeña, mensajes publicitarios excesivos o indicaciones faltantes de origen. Los fabricantes ya deben cumplir con muchas regulaciones que estipulan cómo deben y pueden etiquetar los alimentos.

Solo un ejemplo de cómo se regula el etiquetado detallado de alimentos: la nueva regulación de información alimentaria estipula un tamaño de fuente mínimo para la información obligatoria en las etiquetas. El valor de referencia es la letra minúscula "x". Con algunas excepciones, debe tener al menos 1,2 milímetros de alto en la lista de ingredientes, aproximadamente del tamaño de un periódico diario.

Pero la experiencia muestra que incluso si los fabricantes y distribuidores implementan requisitos legales sin errores, son criticados. Según la ley, una limonada clara no tiene que contener jugo de limón. Ni siquiera si hay una foto de limones en la etiqueta. Es similar con la leche: en el cartón se pueden ver vacas pastando en los prados de las montañas. Sin embargo, la leche aún puede provenir de los establos del norte de Alemania. ¿Te molesta algo así? ¿Te sientes cambiado por el empaque de este producto?

Un descuento solo recientemente ha sido criticado públicamente por presuntamente engañar a sus clientes. Los defensores de los consumidores se han quejado de que un jugo de fruta se comercializó como "hogar", pero la empresa manufacturera estaba a casi 800 kilómetros de distancia. Esto no es comprensible, pero está regulado por la ley.

Tenga en cuenta que no todo lo que discute sobre el embalaje está prohibido por la legislación alimentaria. Puede tener puntos de vista muy diferentes sobre cómo etiquetar los alimentos de lo que dice el legislador. Pero, por supuesto, su opinión es importante para muchos fabricantes. Al diseñar el empaque de su producto, por lo tanto, no solo respetan las leyes, sino que también tienen en cuenta las expectativas de sus clientes.

En SGS Institut Fresenius apoyamos a los productores de alimentos y bebidas con la declaración correcta, es decir, el etiquetado, de sus productos. Nuestros expertos no solo verifican la información del empaque para determinar si cumple con los requisitos legales, sino también si puede generar expectativas engañosas entre los consumidores. En nuestros laboratorios, también determinamos valores nutricionales, niveles de vitaminas o alérgenos que los contienen, que están impresos en muchos productos, también para orientarlo cuando compre.

___
Sobre el autor de esta publicación
Torsten Laub es un empleado del departamento de Marketing, Comunicación y Estrategia del Grupo SGS de Alemania y, en esta función, portavoz de prensa del SGS Institut Fresenius. El estudio de consumo de 2014 SGS citado se basa en una encuesta de población representativa sobre el comportamiento de compra de los alemanes. El informe completo se puede solicitar de forma gratuita; por correo electrónico a [email protected]